Una nueva controversia salpica a la legisladora de Juntos por el Perú, Catherin Palomino, tras la difusión de una serie de conversaciones de WhatsApp en las que se le atribuyen duros calificativos y advertencias dirigidas a familiares del recluido expresidente Pedro Castillo. Las capturas presentadas por el programa Cuarto Poder revelan también afirmaciones donde la parlamentaria asegura mantener una relación sentimental con el exmandatario, quien se encuentra en prisión tras su fallido intento de golpe de Estado.
La congresista Catherin Palomino de Juntos por el Perú se encuentra involucrada en una controversia tras la difusión de mensajes de WhatsApp donde presuntamente afirma mantener una relación sentimental con Pedro Castillo. Las conversaciones reveladas por Cuarto Poder incluyen calificativos despectivos y advertencias legales dirigidas a familiares del exmandatario recluido en Barbadillo. Aunque la legisladora registra 61 visitas al penal, ella ha negado la autoría de los textos alegando una supuesta manipulación de su equipo telefónico. Sin embargo, las investigaciones periodísticas señalan que el número coincide con sus registros oficiales y no existe una denuncia policial sobre la vulneración de su dispositivo.
- Difusión de chats de WhatsApp vinculados al número oficial de la legisladora Catherin Palomino donde se atribuye una relación con Pedro Castillo.
- Denuncias de ataques verbales y amenazas legales contra familiares del expresidente, incluyendo a su sobrino Jaime Vázquez Castillo.
- Registro de 61 ingresos de la parlamentaria al penal de Barbadillo entre octubre de 2024 y febrero de este año.
- Descargo de Palomino afirmando que su teléfono fue manipulado, pese a la ausencia de reportes oficiales de pérdida o robo ante las autoridades.
Un número confirmado, severas descalificaciones y la respuesta de la legisladora
De acuerdo con la investigación periodística, el número telefónico del cual provinieron los chats coincide con los registros oficiales de la congresista en Osiptel y en sus redes sociales. En los textos fechados en mayo, Palomino defiende su vínculo con el exmandatario al sostener que, le guste a quien le guste, Castillo es su pareja, agregando que él la conoce perfectamente, sabe la clase de mujer que tiene a su lado y no permitirá humillaciones ni ataques contra su tranquilidad. Asimismo, adujo que nada cambiaría el afecto ni la confianza que él siente hacia ella. En esa misma línea, la diputada advirtió a su interlocutora que tomaría medidas legales si volvía a involucrarla en ataques, recomendándole medir sus palabras.
Las conversaciones, que se extendieron hasta junio, incluyen descalificaciones directas hacia una pariente del exjefe de Estado:
“¿Qué puedo esperar de alguien vulgar, fea y cochina como usted? Con razón mi querido Pedro dice que usted es la persona con menos moral (…) No basta preguntar en su misma familia cómo tuvo a sus hijos para ver la clase de distinguida dama que es usted, ignorante”, se lee en uno de los textos atribuidos a la electa representante.
La controversia no solo abarca a dicha persona bajo reserva, sino también al sobrino del expresidente, Jaime Vázquez Castillo, quien denunció haber recibido amenazas y cartas notariales. Cabe señalar que la cercanía de Palomino con el entorno de Castillo se evidencia en sus recurrentes visitas al penal de Barbadillo, donde contabilizó 61 ingresos entre octubre de 2024 y febrero de este año.
Al ser consultada por el dominical, la parlamentaria rechazó dar una entrevista en vivo y negó la autoría de los textos. A través de un descargo por escrito, justificó que su dispositivo sufrió una manipulación no autorizada cuando una persona no identificada bloqueó su equipo haciéndose pasar por su pareja. Explicó además que regularizó la situación de su línea un mes antes mediante un trámite con la empresa operadora Claro, asegurando que para la fecha señalada contaba con otro número y que tomará acciones legales frente a lo que considera una serie de difamaciones. Sin embargo, la investigación periodística constató la ausencia de denuncias policiales que respalden la supuesta pérdida o vulneración de su equipo telefónico.
