El alcalde de Puno, Javier Ponce, respondió a los cuestionamientos generados por su reunión con la presidenta electa Keiko Fujimori, luego de que diversos sectores recordaran las críticas que formuló contra el gobierno de la expresidenta Dina Boluarte durante las protestas ocurridas tras la detención de Pedro Castillo.
El alcalde de Puno, Javier Ponce, defendió su reunión con la presidenta electa Keiko Fujimori, aclarando que el encuentro tuvo como fin solicitar la reactivación de una comisión investigadora sobre las muertes en protestas sociales. La autoridad edil descartó que la cita represente un respaldo político o una búsqueda de perdón personal ante la mandataria electa. Ponce enfatizó la necesidad de priorizar proyectos de infraestructura local, como el teleférico, que se han visto afectados por la inestabilidad gubernamental. Finalmente, advirtió que asumirá una postura de oposición si el nuevo gobierno incumple los compromisos solicitados o vulnera los derechos humanos.
- La autoridad municipal solicitó formalmente a la bancada de Keiko Fujimori impulsar una comisión que investigue los fallecimientos ocurridos durante el régimen de Dina Boluarte.
- Ponce justificó el acercamiento institucional para asegurar la continuidad de obras estratégicas como el teleférico y el proyecto denominado "cero veinticinco".
- El burgomaestre condicionó su disposición al diálogo al cumplimiento de la agenda de justicia y advirtió que se pronunciará ante posibles actos represivos.
- Respecto a la festividad de la Virgen de la Candelaria, el alcalde señaló que no tiene objeciones a la presencia de la presidenta electa, aunque la decisión final recaerá en la próxima gestión.
Asegura que el encuentro tuvo como objetivo exigir una investigación
La autoridad edil sostuvo que la reunión no significó un respaldo incondicional al nuevo gobierno, sino que aprovechó la oportunidad para solicitar la reactivación de una comisión que investigue las muertes registradas durante las manifestaciones del anterior régimen.
En ese sentido, rechazó las versiones que señalan que acudió a buscar algún tipo de reconciliación con la mandataria electa. “Yo no fui a la presidenta a pedirle perdón ni a hacerle súplicas, le pedí que su bancada inicie la reactivación de una comisión de investigación”, afirmó.
Ponce explicó que, a su juicio, existe una diferencia entre el nuevo gobierno y la anterior administración, al señalar que Keiko Fujimori llegó al poder mediante el voto popular, mientras que responsabilizó a Dina Boluarte por las acciones ocurridas durante las protestas sociales.
Asimismo, reconoció que, como autoridad y actor político, debe priorizar la continuidad de proyectos importantes para la ciudad. Entre ellos mencionó el teleférico y la obra denominada “cero veinticinco”, iniciativas que, según indicó, se vieron afectadas por los constantes cambios de gobierno registrados durante su gestión.
Advierte que será oposición si no se cumplen los compromisos
El burgomaestre dejó en claro que su disposición al diálogo con el Ejecutivo no representa un apoyo permanente. Indicó que, si el nuevo gobierno no impulsa la comisión investigadora solicitada, asumirá una posición crítica frente a la administración de Keiko Fujimori.
Además, aseguró que será uno de los primeros en pronunciarse si el gobierno incurre en actos represivos o en vulneraciones a los derechos humanos, especialmente durante intervenciones de las Fuerzas Armadas.
Respecto a una eventual visita de la presidenta electa a la festividad de la Virgen de la Candelaria, Ponce señaló que no tiene objeciones; sin embargo, precisó que para entonces ya no ejercerá el cargo de alcalde y que esa decisión corresponderá a la próxima gestión municipal.
