Creo Que... | Buscaba la mejor forma de abordar el tema, para estas disquisiciones, y mientras trataba de dar con las palabras más o menos exactas, me topo, con esta certera frase: “El amor puede ser complicado y doloroso, pero también puede ser la fuerza más poderosa que nos impulsa a seguir adelante” (Raymond Carver).
El texto reflexiona sobre la complejidad del amor y el impacto emocional del desamor en las relaciones de pareja, familiares y de amistad. Basándose en las ideas de Raymond Carver, se aborda el dolor que genera el olvido y la ingratitud, especialmente en el vínculo con los hijos. Se plantea que el desamor es una realidad que se intuye y se debe enfrentar para continuar con la vida cotidiana. Finalmente, se propone que la superación del dolor requiere aprender a dejar ir y recorrer el camino de la existencia con gratitud.
- El amor es definido como una fuerza poderosa y compleja que puede impulsar a las personas o causar un profundo sufrimiento emocional.
- El desamor en el ámbito familiar y de pareja produce un impacto severo, afectando la estabilidad personal y el sentido de identidad.
- Se destaca el desafío de enfrentar el olvido y el resentimiento, sugiriendo que el pasado no debe definir el futuro de los individuos.
- La felicidad se presenta como un camino que debe recorrerse con gratitud, priorizando la capacidad de seguir adelante a pesar de las circunstancias adversas.
¿ Qué sucede cuando alguien sea tu pareja, tu hijo, un familiar o un amigo, te deja de querer? La verdad, duele y vaya que duele, de acuerdo a las diversas circunstancias, y lo supo muy bien el notable escritor Carver, quien en vida, sufrió el olvido y se fue al olvido con su alcoholismo, que lo llevó a la tumba.
El desamor, en realidad, si lo vemos de alguna forma, es una forma de decir lo que no necesitamos decir. Se intuye, se descubre, se presiente, pero vamos igual hacia adelante, que es la única forma de negarse frente al permanente olvido.
O como en la pareja, cuando surge una infidelidad, o por la costumbre o por lo que sea, se acaba el amor y ni vuelta que darle, en especial, cuando de por medio, hay hijos en común, son quienes llevan la peor parte, es muy duro, tanto que muchos se quiebran y van muertos en vida, que es la peor forma de morir.

Creo Que | el peso del desamor y el olvido
Con respecto a los hijos, sucede que los educamos y criamos para que en esencia sean buenas personas, pero muchas veces se crían para olvidarnos, para enrostrarnos nuestros miles de defectos, cuando con todo, lo único que buscamos es que sean felices. Muchas veces el desagradecimiento es cruel, pero es la verdad. Es la eterna búsqueda del retorno sabiendo que nunca más volvemos.
El amor –como dice Carver– es complicado. Demasiado, porque hasta el odio es una forma de amor. El olvido que pronto seremos, hay que enfrentarlo, para seguir viviendo o muriendo, según sea el caso, porque nada se detiene, viene el día a día, y tenemos que enfrentarlo con amor o con mucho desamor que nos va y nos viene…
Muchas veces tratamos de no mostrarnos vulnerables, que seremos el pobrecito o pobrecita, como si la vida fuera perfecta.
El problema, es que hemos aprendido a mirar a los demás, y no a nosotros mismos, con o sin Inteligencia Artificial, que poco a poco , nos va enseñando como sentir, como amar, y como olvidar, Nada más absurdo.
Seguir adelante pese al dolor
La felicidad no es un destino, es un camino que debe ser recorrido con gratitud y alegría. Así surge el desamor u olvido, debemos enfocarnos, en tratar de recorrer este camino que se llama vida, con la alegría necesaria, con mucha gratitud.
Aunque tu olvido me haga daño, Aunque tu resentimiento te siga dando cuerda, la vida es corta, muy corta, porque el pasado puede doler, pero no podemos permitir que nos defina. Debemos aprender a dejar ir y seguir adelante. A veces lo que no se dice pesa más que cualquier palabra. Hasta la próxima .
