Un grupo internacional de investigadores identificó en la Patagonia argentina los restos fósiles de un pequeño dinosaurio que podría ayudar a resolver un antiguo interrogante sobre la evolución de ciertos terópodos. Se trata de Alnashetri cerropoliciensis, una especie que habitó la Tierra hace aproximadamente 90 millones de años y cuyo esqueleto casi completo permitió a los científicos comprender mejor la historia evolutiva de este particular linaje. Los resultados del estudio fueron publicados en la revista científica Nature.
Un equipo internacional de paleontólogos identificó en la Patagonia argentina los restos fósiles de Alnashetri cerropoliciensis, un pequeño dinosaurio de 90 millones de años que aporta claves sobre la evolución de los alvarezsáuridos. El ejemplar, hallado en el yacimiento de La Buitrera, destaca por poseer un esqueleto casi completo y articulado, lo cual es inusual para este linaje en Sudamérica. Los análisis revelaron que este espécimen pesaba menos de un kilogramo y presentaba características primitivas, como brazos más largos y dientes grandes, antes de la especialización insectívora de sus descendientes. Este descubrimiento, publicado en la revista Nature, sugiere que el grupo pudo originarse durante la existencia del supercontinente Pangea.
- El hallazgo en la Patagonia argentina permite estudiar un esqueleto casi íntegro de un ejemplar de 90 millones de años.
- El dinosaurio pesaba menos de un kilogramo y su análisis óseo confirmó que se trataba de un individuo de al menos cuatro años de edad.
- Los rasgos anatómicos del fósil sugieren que los primeros alvarezsáuridos aún no estaban especializados exclusivamente en la ingesta de insectos.
- La investigación plantea que este linaje de dinosaurios pudo expandirse globalmente antes de la fragmentación total del supercontinente Pangea.
Un fósil clave para entender a los alvarezsáuridos
La investigación fue encabezada por el paleontólogo Peter Makovicky, de la Universidad de Minnesota, junto al científico argentino Sebastián Apesteguía. El trabajo ofrece nuevas pistas sobre los alvarezsáuridos, un extraño grupo de dinosaurios pequeños que presentaban características similares a las aves, como brazos cortos y una gran garra en el pulgar.
El ejemplar fue encontrado en 2014 en el yacimiento de La Buitrera, una zona de la Patagonia conocida por la abundancia de fósiles del período Cretácico. Aunque esta especie ya había sido identificada anteriormente a partir de restos incompletos, el nuevo hallazgo incluye un esqueleto prácticamente íntegro y articulado, lo que permitió examinar su anatomía con mayor precisión.
Durante más de diez años, los especialistas realizaron un minucioso trabajo de preparación y ensamblaje de los huesos, que eran extremadamente delicados. Para los investigadores, contar con un fósil tan completo cambió el panorama de estudio de este grupo, ya que en Sudamérica los restos de estos dinosaurios suelen aparecer fragmentados o en malas condiciones.

Un dinosaurio diminuto con pistas sobre su linaje
Los análisis revelaron que Alnashetri cerropoliciensis pesaba menos de un kilogramo, lo que lo convierte en uno de los dinosaurios no avianos más pequeños registrados en el continente. Los estudios microscópicos de sus huesos mostraron además que el ejemplar tenía al menos cuatro años, lo que indica que su tamaño reducido no se debía a que fuera una cría.
Los científicos explicaron que, a diferencia de sus parientes más recientes, esta especie tenía brazos relativamente más largos y dientes más grandes. Esto sugiere que los primeros integrantes del grupo aún no estaban completamente especializados en alimentarse de insectos, una característica que sí desarrollaron posteriormente sus descendientes.
El equipo también plantea que los alvarezsáuridos podrían haberse originado cuando los continentes aún formaban parte del supercontinente Pangea. Esto indicaría que su expansión por distintas regiones del planeta ocurrió gradualmente a medida que las masas continentales se separaban, y no necesariamente mediante grandes migraciones a través de océanos.
Los investigadores adelantaron que en el mismo yacimiento se han encontrado nuevas piezas fósiles que todavía están siendo preparadas en laboratorio. Según señalaron, estos restos podrían ofrecer más información sobre la evolución y diversidad de estas singulares especies prehistóricas.
