La Contraloría de la República encontró en la División Médico Legal III Junín o la morgue de Junín la posible presencia de roedores que dificultan el proceso de necropsias de los cadáveres y ponen en riesgo los resultados de los procedimientos legales.
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El Informe de Orientación dio cuenta de que la médico especialista comunicó al jefe encargado de la morgue de Junín las lesiones post mortem (después de la muerte) halladas en un cadáver al momento de iniciar el proceso de necropsia.
En el documento se detalla que, las lesiones en el cadáver se encuentran al lado derecho de la cabeza y por sus características corresponden a un roedor. Este hallazgo obstaculizó el proceso de investigación para determinar la causa de la muerte de la persona, además de vulnerar la Norma Técnica de Salud del MINSA.
Asimismo, el informe de control evidenció que los médicos utilizan instrumentos domésticos para el procedimiento de las necropsias, entre ellos cuchillos con mangos de madera, cucharón, pico, sierras de mano oxidadas y otros que pueden alterar los resultados y se dañe evidencia para posibles procesos judiciales.
Morgue de Junín sin medidas correctivas
La comisión auditora también pudo comprobar el retiro de cadáveres sin autorización fiscal, lo que obstaculiza las investigaciones penales. Estas dos últimas situaciones adversas vulneran el Manual de Procedimientos Tanatológicos Forenses y Servicios Complementarios del Instituto de Medicina Legal Ministerio Público.
El informe de control se envió al titular del Instituto de Medicina Legal para que adopte las medidas correctivas. Sin embargo, a la fecha ninguna de las situaciones adversas fue corregida.

