Personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) logró frustrar el intento de ingreso de objetos prohibidos al penal de Socabaya de Arequipa, luego de intervenir a una adulta mayor que pretendía introducir un teléfono celular, 17 chips y siete memorias micro SD, durante el control regular de visitantes.
El personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) intervino a Marcela Valer Avelino tras intentar ingresar objetos prohibidos al establecimiento penitenciario de Socabaya, en Arequipa. Durante la inspección de seguridad en la puerta principal, los agentes hallaron un teléfono celular, 17 chips y siete tarjetas de memoria micro SD ocultos entre las prendas y pertenencias de la mujer. La detenida manifestó que los dispositivos de comunicación estaban destinados a un familiar recluido en el pabellón 4 del mencionado penal. Tras el hallazgo, el caso fue puesto a disposición del Ministerio Público y de la Policía Nacional para las investigaciones correspondientes.
- Intervención de una adulta mayor con dispositivos de comunicación no autorizados en el ingreso al penal de Socabaya.
- Incautación de un teléfono móvil, 17 tarjetas chip y siete memorias micro SD.
- La visitante confesó que el material estaba dirigido a un interno del pabellón 4 del recinto penitenciario.
- Participación de la Fiscalía y la PNP para determinar las responsabilidades legales tras el intento de vulnerar la seguridad.
El hecho se registró en el área de la puerta principal del penal, cuando la mujer, identificada como Marcela Valer Avelino, fue detectada por el personal penitenciario mientras realizaba el pesaje de sus paquetes.
Durante la inspección, los agentes advirtieron que parte del material prohibido era transportado en la mano, mientras que otros objetos se encontraban ocultos dentro de la carcasa de su teléfono móvil y entre sus prendas de vestir, intentando evadir los controles de seguridad.
Arequipa: material estaba destinado a interno del pabellón 4
Tras ser intervenida, la visitante reconoció que los objetos incautados estaban destinados a un familiar, quien se encuentra recluido en el pabellón 4 del penal de Arequipa. La diligencia se desarrolló bajo la supervisión del alcaide de servicio y del jefe de la esclusa principal, cumpliendo estrictamente los protocolos establecidos para este tipo de situaciones.
De inmediato, el hecho fue puesto en conocimiento del Ministerio Público y de la Policía Nacional del Perú, a fin de que se realicen las investigaciones correspondientes y se determinen las responsabilidades de ley.
