Una investigación periodística difundida por Cuarto Poder puso en evidencia que el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) incorporó a varios jóvenes sin experiencia previa en el sector público mediante órdenes de servicio, luego de que estos sostuvieran reuniones directas con el presidente de la institución, Iván Paredes. El esquema descrito ha reavivado las dudas sobre la transparencia y los filtros aplicados en la gestión de personal dentro de la entidad.
Una investigación periodística reveló presuntas irregularidades en la contratación de personal dentro del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) bajo la gestión de su presidente, Iván Paredes. Varios jóvenes sin experiencia previa en el sector público habrían obtenido órdenes de servicio luego de sostener reuniones directas en el despacho presidencial. Los beneficiarios no habrían pasado por los canales de selección habituales ni cumplían, en ciertos casos, con requisitos técnicos como la inscripción en el Registro Nacional de Proveedores. Estos contratos, que oscilan entre los 3 mil y 10 mil 500 soles, han generado serios cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión de la entidad.
- Jóvenes sin experiencia accedieron a contratos en el INPE tras sostener encuentros directos con el titular Iván Paredes.
- Los beneficiarios no atravesaron los procesos de selección regulares ni fueron evaluados por las áreas administrativas competentes.
- Se identificaron casos de contratados que carecían de formación universitaria y de inscripción vigente como proveedores del Estado.
- Las órdenes de servicio otorgadas por labores de asistencia técnica y apoyo administrativo fluctuaron entre los 3 mil y 10 mil 500 soles.
De acuerdo con la revisión de documentos oficiales, los postulantes no atravesaron los canales habituales de selección ni fueron evaluados por las áreas administrativas correspondientes. Por el contrario, primero ingresaron al despacho presidencial y, semanas más tarde, figuraron como contratados con fondos públicos para desempeñar tareas administrativas.
La información también revela que varios de los beneficiados no tenían estudios universitarios registrados ni cumplían con la inscripción en el Registro Nacional de Proveedores, un requisito indispensable para contratar con el Estado. Esta situación sugiere posibles incumplimientos de la normativa vigente en materia de contrataciones públicas.

Reuniones previas y órdenes de servicio posteriores en el INPE
Los contratos otorgados fluctuaron entre los 3 mil y más de 10 mil soles, principalmente para labores de apoyo, digitación y asistencia técnica en oficinas cercanas a la presidencia del INPE. Uno de los casos es el de Luis Sebastián Arce Acosta, de 28 años, quien visitó a Iván Paredes el 31 de julio de 2025 durante casi media hora. Tiempo después, obtuvo una orden de servicio por 10 mil 500 soles como asistente administrativo, pese a no contar con formación universitaria ni experiencia en entidades estatales.
Una situación similar se registró con Lucienne Cabanillas Delgado, de 22 años. Ella acudió en tres ocasiones al despacho presidencial entre agosto y octubre de 2025 y, en su última visita, recibió un contrato superior a los 8 mil soles, aun cuando en ese momento no estaba inscrita en el padrón de proveedores del Estado.
El mismo patrón se repite en los casos de Jorge De La Rosa Ayala, Jadira Chumpitaz Soto, Christian Quipuzco Guzmán, Luis Miguel Huachaca Rojas, Flor de María Fernández Ñique e Hilda Luciana Quispe Reynoso. Todos ellos mantuvieron encuentros con el titular del INPE y posteriormente accedieron a órdenes de servicio, sin acreditar experiencia en el sector público, lo que incrementa los cuestionamientos sobre la participación directa de Iván Paredes en estas contrataciones.
