Las cenas de Navidad y Año Nuevo son dos de los momentos más esperados del año y en los que se suelen cometer excesos alimentarios. Grandes cantidades de azúcar, grasas saturadas, harinas y salsas pueden provocar digestiones pesadas, acidez, empachos y aumento de peso en pocos días.
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Según la nutricionista de EsSalud, Bettina Benavente, “la clave no es dejar de disfrutar, sino aprender a combinar mejor los alimentos y elegir preparaciones que aporten nutrientes sin sobrecargar el organismo”.
Lo que debemos evitar en las cenas festivas
La especialista advierte que algunas mezclas típicas en las mesas navideñas pueden duplicar o triplicar la carga calórica, además de generar malestar estomacal. Entre ellas destacan la combinación de leche chocolatada con panetón, especialmente cuando se acompaña de mantequilla o mermelada, debido al exceso de azúcar y grasas saturadas.
También menciona el chancho con pellejo frito en aceite, el pollo a la brasa con papas y pellejo, y los nuggets con papas fritas para los más pequeños, que concentran grasas trans y calorías de baja calidad nutricional.
Los purés de camote, papa amarilla o manzana se convierten en preparaciones demasiado densas cuando se mezclan con mantequilla o leche con alto contenido graso.
Las bebidas gaseosas, salsas como mayonesa o ají pollero, aderezos muy condimentados para el pavo, galletas navideñas, arroces con tocino, pasas o frutos secos en exceso y ensaladas rusas con abundante mayonesa también se consideran opciones poco saludables para una cena equilibrada.
La nutricionista explica que “estas combinaciones no nutren adecuadamente, generan picos de azúcar, retención de líquidos, empacho y pesadez, y terminan sumando calorías vacías que se acumulan rápidamente como grasa corporal”.

La otra cara de la mesa: opciones más saludables
EsSalud propone una mesa alternativa que conserva el espíritu navideño, pero con ingredientes balanceados y combinaciones más amigables con el organismo. Entre lo recomendado está el pavo al horno sin pellejo, que aporta proteína de alta calidad con poca grasa.
Asimismo, las ensaladas de quinua o las ensaladas verdes con zanahoria u otros tubérculos frescos permiten aumentar la fibra y mejorar la digestión, especialmente si se aliñan con aceite de oliva o vinagretas con yogurt griego.
Como acompañamientos, se sugiere optar por arroz blanco simple en lugar de arroces navideños con tocino o pasas. Para el postre o la merienda, se recomiendan frutas frescas como manzana o uva, y pequeñas porciones de frutos secos.
En cuanto a las bebidas, la nutricionista apuesta por el agua como la opción principal, así como el emoliente, que ayuda a la digestión y reemplaza con éxito a las gaseosas o bebidas azucaradas.
Recomendaciones para disfrutar sin excesos
La nutricionista Bettina Benavente recuerda que una alimentación equilibrada durante las fiestas no solo ayuda a evitar malestares, también a prevenir el aumento de peso que suele aparecer después de las celebraciones.
Recomienda moderar las porciones, evitar repetir platos muy calóricos, preferir preparaciones al horno o a la plancha y priorizar alimentos frescos y naturales.
“Navidad no tiene por qué significar comer en exceso. Podemos disfrutar sin sentir culpa si elegimos mejor y combinamos alimentos de manera saludable”, puntualizó
