Como parte del operativo multisectorial en la región, la Contraloría General de la República evidenció serias carencias en los servicios de salud, tras inspeccionar el Hospital Regional del Cusco y el hospital de contingencia Antonio Lorena.
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Durante la visita, los auditores constataron la asistencia del personal médico; sin embargo, detectaron la falta de reactivos de laboratorio en ambos establecimientos, situación que afecta principalmente a los pacientes que acuden por consulta externa y requieren exámenes clínicos para confirmar diagnósticos y continuar con sus tratamientos.
Riesgo para pacientes y personal de salud
El gerente de Control Político, Institucional y Económico de la Contraloría explicó que la escasez de reactivos genera acumulación de pacientes y retrasa la atención médica. Además, advirtió que el problema podría agravarse y comprometer a pacientes hospitalizados o en estado crítico, quienes actualmente tienen prioridad para acceder a los limitados servicios de laboratorio.

A estas deficiencias se suma la situación de la Unidad Médico Legal II del Cusco, donde se identificó que la infraestructura no cumple con las condiciones de seguridad establecidas en el Reglamento Nacional de Edificaciones. Asimismo, se alertó que el local no cuenta con una cámara de conservación de cadáveres, lo que dificulta la realización de necropsias y expone al personal a riesgos de bioseguridad y contaminación.

Las acciones de control continuarán en las 13 provincias de la región Cusco, con la participación de más de 70 auditores, y se extenderán hasta el 17 de diciembre de 2025.
