En los últimos días, organismos de salud pública han intensificado la vigilancia epidemiológica debido al incremento de casos de la influenza A H3N2, subclado K, registrado en Europa, Asia y Estados Unidos.
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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la actividad de esta variante se adelantó entre tres y seis semanas respecto a lo habitual para la temporada invernal, generando preocupación en países como Reino Unido, Alemania, España e Italia, donde se reporta un alza sostenida de infecciones respiratorias.
La influenza A H3N2 es un subtipo del virus de la gripe que presenta una alta capacidad de transmisión. Según la OMS, su denominación responde a las proteínas que lo componen: H3, por la hemaglutinina tipo 3, y N2, por la neuraminidasa tipo 2. Especialistas advierten que este subtipo suele asociarse a cuadros más intensos, especialmente en poblaciones vulnerables.
Síntomas, grupos de riesgo y forma de contagio de la influenza
El National Health Service (NHS) del Reino Unido alertó que el H3N2 subclado K se propaga con rapidez a través de gotitas respiratorias, principalmente al toser, estornudar o hablar. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran fiebre, tos seca persistente, dolor de garganta, dolores musculares, escalofríos y malestar general. En algunos casos también se presentan síntomas gastrointestinales, como diarrea o dolor abdominal.
Los grupos de mayor riesgo incluyen a niños menores de 5 años, adultos mayores de 65, mujeres embarazadas —sobre todo en el segundo y tercer trimestre— y personas con enfermedades crónicas, como afecciones cardíacas, pulmonares, renales o trastornos del neurodesarrollo.
Ante este escenario internacional, el Ministerio de Salud (Minsa) emitió una alerta epidemiológica preventiva y anunció el refuerzo de los protocolos de bioseguridad en diversas regiones del país.
Las autoridades sanitarias recomendaron priorizar la vacunación contra la influenza, especialmente en los grupos vulnerables, así como mantener el lavado frecuente de manos y usar mascarilla en caso de presentar síntomas respiratorios, con el fin de reducir el riesgo de contagio y evitar complicaciones.

