Cusco. La vida de una familia cusqueña dio un giro abrupto el 21 de agosto. Ese día, Milagros, una estudiante de psicología de 19 años, regresaba a su vivienda tras culminar sus clases en la Universidad Continental cuando, al intentar cruzar la vía de Evitamiento, fue embestida por un vehículo.
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De acuerdo con el testimonio de Frida Saavedra, madre de la joven, el auto era manejado por Diego Armando Rodríguez Alegría, quien —según señala— conducía en estado de ebriedad y a bordo de un carro que pertenecía a la mecánica donde trabajaba.
El choque dejó consecuencias severas. La estudiante sufrió cuatro fracturas en la pelvis, lo que la mantuvo tres meses internada y actualmente continúa postrada, sin poder caminar. Los médicos han indicado que necesitará al menos otros ocho meses de recuperación.
Cusco: Una sentencia incumplida
En el proceso judicial, Rodríguez Alegría recibió una condena suspendida de cuatro años, y el juez sugirió avanzar mediante una conciliación. En dicho acuerdo, el acusado se comprometió a pagar 14 mil soles. Sin embargo, la madre de la víctima considera que esta cifra no cubre los más de 20 mil soles ya invertidos en ambulancias, diagnósticos y tratamientos especializados.
Pese al compromiso asumido, el denunciado no ha cumplido con el pago y, según la familia, se encuentra inubicable desde hace semanas. No responde llamadas ni mensajes.
Saavedra también cuestiona la actuación de la fiscal encargada, Gladys Quispe, pues asegura que no hay avances en la solicitud de revocatoria de la pena suspendida por incumplimiento. Afirma además que no ha podido comunicarse con la magistrada y que solo recibe respuestas “a través de la secretaria”.
La madre relató entre lágrimas que “mi hija está postrada y no puede caminar. Este señor se ha desentendido totalmente”. También mencionó que el daño no es solo económico, sino emocional, pues la joven requiere terapias y evaluaciones que —dice— nadie está cubriendo.
Antes de finalizar, hizo un llamado a las autoridades: Frida Saavedra pidió que Rodríguez Alegría cumpla con la justicia y que el Ministerio Público atienda su caso con urgencia, porque, según sus palabras, su hija “sufre mucho”.
