La ciudad de Arequipa despide hoy a una de sus figuras más emblemáticas. José García-Calderón Bustamante, abogado, empresario y exalcalde provincial, falleció a los 103 años, dejando un legado de compromiso cívico, liderazgo empresarial y amor por la educación y el patrimonio histórico. Su vida fue ejemplo de servicio a la comunidad y de visión para el desarrollo regional del sur del Perú.
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Nacido en Arequipa el 20 de febrero de 1922, García-Calderón cursó sus estudios en los colegios San Francisco y La Salle, y se tituló como abogado por la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA). Proveniente de una familia con tradición política y jurídica —sobrino-nieto de los expresidentes del Perú Francisco García Calderón Landa y Eduardo López de Romaña—, dedicó su vida a promover la educación, la empresa regional y la preservación del patrimonio cultural.
José García-Calderón: Impulsor del desarrollo y la reconstrucción de Arequipa
En 1958, fue elegido alcalde provincial de Arequipa, cargo que ejerció en un periodo marcado por el devastador terremoto del 15 de enero de ese año, ocurrido días después de asumir funciones. Durante su gestión, promovió la creación de la Junta de Rehabilitación y Desarrollo de Arequipa mediante la Ley 12972, liderando la reconstrucción y recuperación del patrimonio histórico de la ciudad.
Entre sus obras destacan la restauración de los portales de la Plaza de Armas, el Palacio de Goyeneche en Huasacache y el histórico Molino Blanco en San Lázaro. García-Calderón fue también fundador y vicepresidente del Banco del Sur del Perú (1962).
Además de participar activamente en sectores como la industria cervecera (Corporación Cervesur) y la actividad ganadera, logrando importantes avances en la crianza selectiva de alpacas en su hacienda “La Cabaña”. Fue además benefactor de la Universidad Católica San Pablo y de diversas instituciones educativas, convencido de que “la educación es el verdadero motor del desarrollo”.
Casado con Teresa Portugal Nicholson (fallecida en 2019), tuvo cuatro hijos, nueve nietos y una bisnieta. Su lema personal, “la vida está hecha para producir y para mejorar”, resume su filosofía de trabajo y servicio.
Para muchos arequipeños, José García-Calderón Bustamante representó el espíritu emprendedor, solidario y perseverante de la Ciudad Blanca, siendo considerado un símbolo del civismo y la modernidad regional.
