El joven ingeniero Carlos Huaranga Chayña, de 39 años, quien fue reportado como desaparecido desde el sábado 18 de octubre, tras acudir a una supuesta fiesta de cumpleaños en el sector de Semi Rural Pachacútec, en Arequipa, fue hallado sin vida, al interior del mismo inmueble donde estuvo departiendo con varias amistades.
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Fueron sus familiares junto con la Policía, quienes llegaron hasta el inmueble, que en realidad sería un local clandestino de eventos, ubicado en el Jr. Cahuide sin número con Venezuela, en Semi Rural en Cerro Colorado, donde hallaron al joven dentro de un pozo de agua, el que había sido tapado de manera intensional.
Fue la madre de la víctima, quien con un grupo de parientes ingresaron casi a la fuerza a este local, debido a que el propietario no quiso cooperar. La Policía lo intervino al igual que un supuesto “amigo” del fallecido, quienes sabrían que habría ocurrido realmente.
Tras retirar el cuerpo del ingeniero, los peritos notaron que presentaba lesiones en la cabeza, también en el pómulo (como golpe) y arañones en el brazo. Todo hace presumir que fue victimado en este inmueble y que fueron varios los testigos, pero ninguno quiere hablar.
Ingeniero estaba de paso por Arequipa y lo invitaron a la fiesta: su destino era Puno
Según narró su afligida madre, Carlos había llegado el viernes 17 de octubre, de Lima, junto con su familia, ellos tenían planeado viajar la madrugada del sábado hacia Puno, donde iban a visitar a familiares. Incluso el ingeniero se iba a reencontrar con amigos de la infancia.
“Me dijo mamita voy a ir un ratito al cumpleaños de mi amigo, regreso temprano, pero no volvió, lo llame varias veces y su teléfono estaba apagado”, dijo la mamá, quien junto a su hija mujer, hallaron a la víctima dentro de la vivienda donde se realizó la fiesta.

Fueron ellos quienes dieron con los conocidos que estuvieron con él, esa noche, con las jóvenes mujeres con quienes estuvo departiendo. Lamentablemente Carlos se quedó solo, ya que sus amigos cercanos e incluso el que cumplía años, se fueron.
La familia pidió rastrear el celular del joven ingeniero, pero la Policía no lo hizo. Así que siguieron con su búsqueda, los vecinos no quisieron colaborar con las cámaras de seguridad. Según narró la mamá, fue una vidente quien les dijo donde estaba Carlos y por eso regresaron a la casa de la fiesta, hallando el cadáver en un pozo, cerca los servicios higiénicos.
Las personas que los victimaron se llevaron su celular. Carlos tenía planeado viajar al extranjero, incluso ya tenía un trabajo fijo en Chile y luego en Australia.
