El malestar ciudadano vuelve a las calles. Diversas organizaciones sociales, gremios de transporte y colectivos estudiantiles han convocado un paro nacional para el martes 15 de octubre, en rechazo a la gestión del Gobierno de Dina Boluarte y del Congreso de la República. La protesta busca denunciar la falta de medidas efectivas frente al incremento de la inseguridad, las extorsiones y el desempleo, problemas que —según los convocantes— han sido desatendidos por las autoridades.
Generando resumen...
Crece el descontento social ante la crisis de inseguridad
La convocatoria surge en un contexto de creciente indignación ciudadana. En las últimas semanas, los casos de sicariato, cobro de cupos y extorsiones han aumentado en diversas regiones del país. A ello se suma el reciente ataque armado durante un concierto de Agua Marina en Chorrillos, donde varios músicos resultaron heridos, generando preocupación por la falta de control del crimen organizado.
Los organizadores señalan que el paro busca exigir acciones concretas y urgentes. “El pueblo no se rinde”, fue una de las frases que resonó en la marcha previa realizada el 7 de octubre por el Bloque Universitario, conformado por estudiantes de distintas universidades públicas y privadas. Ellos calificaron al actual Gobierno como una “dictadura del Congreso y el Ejecutivo” y pidieron la renuncia de las principales autoridades.

Transportistas se suman a la jornada nacional
A la protesta también se unirán los gremios de transporte, quienes reclaman la derogatoria de la Ley N.º 32108 —que modifica la norma sobre crimen organizado— y la declaratoria de emergencia del sector transporte.
El vicepresidente de la Asociación de Transportistas Nacional e Internacional (Asotrani), Walter Carrera, y el representante de la Alianza Nacional de Transportistas, Julio Campos, confirmaron que respaldarán la jornada del 15 de octubre. “Las mesas de diálogo no han dado resultados; esta protesta es la única forma de hacernos escuchar”, expresó Carrera, mientras que Campos no descartó una movilización anticipada el 13 de octubre.
Un país cansado del miedo y la violencia
El panorama de inseguridad es alarmante. Solo en Lima y Callao, más de 80 conductores han sido asesinados este año por negarse a pagar cupos. Comerciantes, empresarios y colegios también denuncian ser víctimas de extorsiones diarias, lo que ha generado una sensación generalizada de temor y desprotección.
El ataque a Agua Marina simbolizó el límite de la paciencia ciudadana: “La violencia ha llegado a los espacios donde las familias buscan divertirse”, señalaron los asistentes al evento, que debieron tirarse al suelo para evitar las balas.
Dina Boluarte enfrenta nuevas críticas
Hasta el momento, la presidenta Dina Boluarte no se ha pronunciado sobre el nuevo paro nacional. Sin embargo, sus declaraciones pasadas siguen generando rechazo. En una protesta anterior, la mandataria restó importancia al reclamo de los transportistas, afirmando que “un paro no lo resuelve” y sugiriendo que “no abran los mensajes” de los extorsionadores, palabras que fueron calificadas como insensibles.
Los convocantes remarcan que esta movilización no será solo una protesta estudiantil, sino una expresión de hartazgo colectivo ante un gobierno percibido como distante y poco empático frente a la crisis que atraviesa el país.
“No se trata de una marcha más, sino de un llamado de atención nacional ante la indiferencia del poder”, señalaron los organizadores del paro.
