El Sindicato Único de Trabajadores de la Educación del Perú (Sutep) está considerando la posibilidad de convocar un paro nacional tras la decisión de la presidenta Dina Boluarte de observar la ley que establecía un aumento en las pensiones de los maestros jubilados, fijando una pensión mínima de S/ 3,300. Esta ley, que fue aprobada por el Congreso, buscaba igualar los ingresos de los docentes jubilados con los de los docentes en actividad, pero el Ejecutivo la rechazó al considerar que afectaría el equilibrio del sistema de pensiones y vulneraría principios constitucionales.
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Frustración y reclamos por parte del magisterio
Más de 300,000 maestros jubilados, junto con una cantidad similar de docentes en actividad, se verían directamente afectados por la decisión del gobierno. Según Gilmer Meza, secretario de Lima Metropolitana del Sutep, la decisión del Ejecutivo ha generado un gran malestar entre los maestros. “El viernes vamos a acordar y tomar la decisión. No te podría decir aún porque eso sería una postura de parte, pero sí, está en consulta un paro nacional”, comentó Meza, refiriéndose a la asamblea nacional de delegados que se llevará a cabo entre el 10 y 11 de octubre.
El dirigente expresó que la decisión del gobierno se fundamenta en “cuestiones económicas”, aunque los maestros sostienen que “dinero hay, pero no capacidad para invertir”, refiriéndose a la falta de inversión en el sector educativo. Además, el sindicato ha planteado otras demandas, como el aumento de salarios para los docentes en actividad y el nombramiento de nuevos maestros y auxiliares de educación.

La situación de los maestros jubilados y el reclamo por una pensión digna
Los maestros jubilados, que actualmente reciben pensiones insuficientes para cubrir necesidades básicas, como medicamentos y alimentación, se sienten frustrados y preocupados. “Esto genera frustración para los maestros cesantes, que viven con pensiones irrisorias, y una indignación para los maestros activos”, lamentó Meza.
El dirigente también subrayó que el gobierno debería reflexionar sobre la situación de los docentes y actuar en su beneficio: “La presidenta debería actuar en favor de los maestros. Ella también tuvo un maestro que formó su vida y su profesión. Debería tener esa conciencia de dignificar a quienes hoy se sienten frustrados”.
El Congreso tiene la última palabra
Tras la observación de la ley por parte del Ejecutivo, el Congreso deberá volver a incluir el proyecto en su agenda para discutirlo nuevamente. Si los parlamentarios aprueban la ley por insistencia, el Ejecutivo estará obligado a promulgarla, aunque se mantenga en desacuerdo.
Mientras tanto, los maestros jubilados y los sindicatos han anunciado que continuarán presionando hasta lograr una pensión digna. La tensión entre el magisterio y el gobierno sigue en aumento, y las posibles movilizaciones en las próximas semanas mantienen a todos expectantes.
