Omar Fernández
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El proceso elecciones 2026 en el Perú se perfila como uno de los más desafiantes de las últimas décadas. Según el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec), 2.5 millones de jóvenes votarán por primera vez, una cifra que podría definir el resultado de los próximos comicios generales.
En este nuevo escenario, las redes sociales se consolidan como el principal espacio de información y persuasión política, especialmente entre los votantes de la llamada Generación Z.
La era digital y el riesgo de la manipulación política
El antropólogo Rolando Apaza advierte que los ciudadanos deben ejercer un voto responsable y no dejarse llevar por incentivos o modas digitales. “Cuando vamos a elegir a una autoridad tiene que ser una elección responsable. No puedo elegir por una lata de atún, tiene que ser porque realmente estoy convencido de sus propuestas”, señaló.
Asimismo, Apaza reflexionó sobre la creciente influencia de las redes sociales en los jóvenes: “Los tiempos cambian. Antes éramos la generación que leía suplementos, ahora es una generación Z que vive en redes sociales. Eso lo saben los candidatos y lo usan. Antes manipulaban la radio o la televisión, ahora también manipulan las redes”.
El especialista advirtió que esta nueva forma de comunicación política requiere una doble responsabilidad: la de los candidatos al emitir mensajes y la de los electores al discernir lo que consumen.

Jóvenes conectados, pero poco informados
El estudio “¿Cómo vota el Perú?”, elaborado por Arellano Consultoría para Crecer, revela que el 66 % de los jóvenes cree que su voto puede mejorar el país, aunque la mayoría no busca información de manera activa.
“Hay esperanza, pero la gran mayoría simplemente recibe información, no la busca. Muchos justifican su desinterés porque creen que las promesas políticas nunca se cumplen”, explicó Rolando Arellano Bahamonde, director ejecutivo de la consultora.
El informe detalla que el 76 % de los jóvenes se ve influido por familiares o amigos al momento de votar, el 64 % por lo que ve en redes sociales, y apenas el 13 % afirma no dejarse influenciar por ningún factor.
Además, el 87 % usa redes sociales como principal fuente para informarse sobre los candidatos, lo que —según Arellano— aumenta la exposición a la desinformación y a las noticias falsas.
Una generación crítica, pero desconfiada
Por su parte, Gabriela Vega, directora ejecutiva de la organización Recambio, señaló que los jóvenes son un grupo heterogéneo y complejo: “Consumo no es equivalente a confianza. Los jóvenes usan redes sociales, pero no necesariamente creen en ellas. Están afectados por la crisis de violencia, pobreza y falta de empleo, y aunque no se interesen en la política partidaria, sí se movilizan por causas sociales”.
Vega sostuvo que los jóvenes tienen una mirada crítica frente al sistema político, pero carecen de espacios donde se les comunique en un “lenguaje compartido”.
En esa línea, los especialistas coinciden en que los partidos deben replantear su forma de conectar con este segmento, no solo a través de redes sociales, sino mediante mensajes coherentes, éticos y con contenido.
De cara a las elecciones de 2026, el reto no será solo ganar seguidores o viralizar mensajes, sino lograr que los jóvenes voten informados, conscientes de que su decisión puede transformar el rumbo del país.
