Mientras los casos de tos ferina continúan en aumento en diversas regiones del país, el foco más grave de esta emergencia se encuentra en Loreto, particularmente en la provincia del Datem del Marañón, donde la respuesta del Estado ha sido calificada como nula por especialistas y organizaciones de salud. Hasta el 6 de septiembre, el Ministerio de Salud (Minsa) ha confirmado 2,274 casos a nivel nacional y 31 muertes de menores de cinco años, de las cuales 28 ocurrieron en Loreto y 24 solo en el Datem del Marañón.
Generando resumen...
El médico infectólogo Juan Celis, del Hospital Regional de Loreto, denunció que el Minsa no ha asignado recursos ni ha desplegado una estrategia concreta para contener el brote, pese a que la enfermedad afecta a la zona desde hace más de dos décadas. Según señaló, la ausencia de presupuesto impide que las brigadas de salud puedan desplazarse a las comunidades indígenas para aplicar vacunas, generar confianza y realizar seguimiento.
“Las enfermeras no pueden llegar a las comunidades sin presupuesto. No hay técnicos que hablen el idioma, ni posibilidad de conversar con los Apus. Así no se puede avanzar en cobertura de vacunación”, advirtió Celis.

Tos ferina: una enfermedad letal para los no vacunados
La preocupación principal recae sobre los menores de cuatro años, grupo en el que se concentra la mayoría de víctimas mortales. Celis explicó que la enfermedad, caracterizada por una tos intensa y persistente, puede provocar asfixia en los niños no vacunados, con una tasa de mortalidad que puede alcanzar hasta el 40% en los casos más graves.
“Solo si los Apus son vacunados primero, podrán servir de ejemplo para sus comunidades. Así se gana confianza. Pero todo esto requiere inversión”, insistió el especialista.
Loreto: comunidades indígenas exigen emergencia sanitaria
Frente a esta alarmante situación, la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCLCP) solicitó al Minsa declarar alerta sanitaria nacional, con prioridad en Loreto, argumentando que se trata del brote más severo en la última década. La crisis afecta especialmente a siete pueblos indígenas del Datem del Marañón: Kandozi, Chapra, Achuar, Shawi, Wampis, Kichwa y Awajún.
Diversas organizaciones como la Federación de la Nacionalidad Achuar del Perú (FENAP) y otras agrupaciones del Datem han exigido la declaratoria de emergencia y la creación de un Plan de Salud Integral con Enfoque Intercultural. En sus comunicados señalan que las cifras oficiales no reflejan la dimensión real del problema en sus territorios.
Por su parte, la Sociedad Peruana de Pediatría respaldó el pedido de emergencia, alertando sobre la gravedad del brote y la urgencia de una intervención estatal inmediata.
“Es urgente que el Estado actúe con decisión para proteger la vida y la salud de los niños y niñas indígenas, que hoy enfrentan el mayor riesgo ante el avance del brote de tos ferina”, afirmó la MCLCP en su pronunciamiento.
Hasta ahora, el Minsa no ha emitido una respuesta oficial sobre los pedidos de declaratoria de emergencia ni sobre el financiamiento de una estrategia integral en la región más golpeada por la enfermedad.
